LA PAREJA COMO CAMINO DE AUTO-SANACIÓN

9 enero, 2013
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El espacio reservado para la madurez y evolución de todo ser humano es la vida. Cada ser humano tendrá distintos tipos de experiencias, pero siempre lo llevarán al mismo lugar: el camino hacia la madurez.

Mientras más atención le pongas a tu comportamiento, a tus experiencias, a tu vida en general, tendrás mayores posibilidades de lograr la madurez interior, pero mientras te dejes llevar por las circunstancias y la sociedad, estarás cada vez más alejado de ella.

La felicidad es natural en ti, y se manifiesta en tu interior cuando logras un grado de madurez mayor mediante la satisfacción propia. Sientes felicidad cuando finalizas un proyecto tedioso, cuando alcanzas un objetivo después de grandes esfuerzos, después de salir de una serie de presiones físicas o mentales, o al final de un día con muchas actividades. No es posible describir la felicidad, sólo sentirla en nuestro interior con paz, alegría, satisfacción…

Te alejas de la felicidad cuando condicionas tu sentimiento con factores externos, esperando que sucedan cosas que no dependen de ti, pues cuando no llega lo que esperas, la felicidad se convierte en insatisfacción.

Podrías confundir la felicidad con apegos, dependencias, esperanza de que los demás te entreguen algo, o con eventos que afecten a otros: “Me alegra que te suceda eso, te lo mereces, eres una buena persona”.

La vida te da los elementos necesarios para que aprendas, sanes y madures; porque has llegado a la Tierra a aprender, madurar y evolucionar. La vida te otorgará momentos que te motivarán al camino de la madurez.

Cuando logres un mayor grado de madurez, tomarás las circunstancias de la vida de forma distinta, pues difícilmente sucederá algo que te quite la paz interior. Mientras llegas a ese nivel de evolución, tu falta de madurez interior te traerá inseguridad, dependencias, y desdicha.

La pareja se convertirá en el medio más importante para tu madurez, pues es quien te enseñará a enfrentar la vida, a conocer tus heridas internas y sanarlas, si decides hacerlo; y será el medio más importante para que alcances la verdadera felicidad.

¡Qué hermoso es sentirse amado!, es el gancho de la vida para enfrentarte a ti mismo y lograr superar todo aquello que te aleja de la paz interior. Quien no se atreve a tener una pareja, ha vivido en un ambiente de regaños y de chantajes; quien se atreve a tener muchas parejas, ha vivido en un ambiente de falta de cariño; quien no se atreve a solucionar los problemas de su pareja, ha sido educado para ser fuerte y no llorar.

El organismo del ser humano es sensibilidad: reír y llorar provienen del mismo sentimiento, así como amar y odiar; y cualquier otro sentimientos. Las mismas circunstancias afectan a todos, sólo que en distinto grado.

La pareja se convierte en el amor y el odio al mismo tiempo, de la cual disfrutas aunque quieras rechazarla; te atrae aunque sufras; te mantiene unido aunque estés con el corazón lastimado. ¿Por qué sucede esto? Ese es el secreto de vida. La vida nos dice: no te rindas, ahí estás aprendiendo, sigue por favor, estás madurando, sigue porque vas camino a tu sanación interior.

Tu pareja te hará reír, sentir la felicidad, llorar, sentir amargura, sentir dolor interno, sufrir… pero no la dejarás tan fácilmente. No hay algo familiar que te una ella, sólo algo interno, oculto y secreto: el alma y la necesidad de sanación interior, aunque no lo sepas aún.

En la pareja hay momentos en los que te gustaría tener un guía que te dijera qué hacer, cuándo terminar, para qué seguir…

Los tiempos actuales son muy distintos a los tiempos antiguos, antes la mujer era la sumisa y el hombre, el que daba las órdenes. Antes, era muy marcado que la mujer debía obedecer y dedicarse al hogar y soportar gritos, regaños y hasta golpes. Era sólo un objeto de la casa. De esa manera, no se lograba la madurez, pues el hombre no tenía con quien enfrentarse, y la mujer no sabía tomar sus propias decisiones.

Hoy, el mundo está madurando. Una guerra entre hombre y mujer se está levantando, se están vomitando complejos y miedos, aunque esto se está pagando con una tasa alta de divorcios. Vamos por un buen camino, ahora sólo falta comprender que esa guerra es el camino de la paz interior, pues juntos están madurando, y si saben sanar juntos sus heridas, muy pronto podrán disfrutar de la verdadera felicidad y del encuentro con la paz interior.

¿Aún no tienes pareja? Atrévete a dar el primer paso de tu madurez interior, no lo busques, ni te cierres a la posibilidad, deja que tu corazón te guíe y date la oportunidad de ser parte del instrumento de la vida. Atrévete a sanar y a madurar.

¿Tienes una pareja? Llegará el momento en el que no coincidan en sus pensamientos, y cuando llegue, comenzará la guerra de poderes, la guerra para buscar un vencedor y un vencido. Pensarás que, el que caiga será el más débil, buscarás ser el vencedor de la guerra sin tiempo ni espacio. Si te detienes un momento, te darás cuenta de que es una guerra interior de corazones enfermos que buscan una sanación.

Si tienes una pareja, y los problemas llegan, es el aviso de que comenzarás un proceso de sanación, atrévete a enfrentarlo y vivirlo, no lo dejes, no te alejes de tu pareja, atrévete a vivir la experiencia. Pero, si tu pareja se tuvo que ir, no vivas lamentándote, hay mucho para reflexionar.

Una relación de pareja inicia muy bonito, con lindas palabras, con gestos, coqueteos, promesas, con sonrisas, atenciones; con un latido extraño en el corazón, un fuego interno que pareciera que te quema el alma…

Antes de terminar una relación de pareja que inició de una forma muy hermosa, asegúrate de que ya hiciste todo lo necesario, y de que ahí ya no hay nada más que aprender. Si es sólo por un coraje, mejor espera y reflexiona, hay mucho por hacer y sanar.

¿Cómo va tu relación de pareja? Atrévete a hacer algo por ti. Toma tu decisión con calma, no te adelantes a algo que podrías extrañar en un futuro.

Rafael Zárate M. tiene la convicción de que todos podemos encontrar La Paz Interior, desde donde nos encontremos, porque somos Seres de Luz, guiados por La Luz. Sólo que nuestras programaciones y creencias hacen que viva una revolución en nuestro interior, y nos alejemos de esa Paz. Sin embargo, Rafael asegura que el maestro está a nuestro lado dispuesto a enseñarnos nuestras creencias limitantes, para cambiarlas y encontrar esa Paz Interior buscada. El maestro está en: las altas presiones laborales, la pareja con la que se tiene problemas, las personas no compatibles con nosotros, nuestros hijos, y todas aquellas situaciones que consideramos complicadas. Todas nos enseñan a reencontrarnos con nosotros mismos.
Rafael Zarate
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